Ibero León e Instituto Lux celebran la jornada Justicia con Paz y Reconciliación

Autor
Comunicación Institucional

Fecha

01 de agosto, 2022

En el marco de la clausura de los 500 años de la Conversión de San Ignacio, el Instituto Lux y la Ibero León –como instituciones educativas confiadas a la Compañía de Jesús– celebramos la Jornada de Reflexión ‘Justicia con Paz y Reconciliación’, donde contamos con la visita y participación del padre Javier “El Pato” Ávila Aguirre S.J.

El padre ofreció una charla en la velaría del Instituto Lux, actividad que se suma a la construcción de la paz, la exigencia de justicia y la invitación al diálogo que ha promovido la Compañía de Jesús tras el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín Mora y de dos laicos, sucedido en Cerocahui (Chihuahua) hace cuarenta días.

“El Pato” Ávila es licenciado en Filosofía y Letras, y licenciado en Teología. Es miembro fundador de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos A.C., de las primeras Comisiones de Derechos Humanos a nivel nacional y de la primera en el estado de Chihuahua. Entre otras cosas, es miembro fundador del Programa Interinstitucional de Atención al Indígena y presidente de la Comisión de Solidaridad y Defensa de los Derechos Humanos A.C.

 

 

El Padre externó la importancia de visibilizar los casos de violencia que acontecen en México, apostar por la memoria porque en nuestro país “los muertos de hoy sepultan a los de ayer”. Dijo que los reflectores que atrajeron Javier y Joaquín a la situación que viven las y los mexicanos, deben ampliarse para reconocer que hay cientos de miles de muertos cuyos casos no han sido resueltos.

“En las entrevistas he dicho que es buenísimo rezar, de muchísimas broncas yo no he salido sin la fortaleza de la oración; tomamos fortaleza, clarificamos la voluntad de Dios, los jesuitas hacemos el discernimiento, vemos los rumbos y qué quiere el Señor de cada uno de nosotros. Es el impulso para avanzar, pero no basta rezar. De qué me sirve llenarme de energía, de espiritualidad y quedarme estático”, enfatizó.

Aseguró que hoy los lamentos no son suficientes, es apremiante actuar; las condiciones están puestas para dialogar y para que cada quien desde su opción de vida promueva la paz. ”Como jesuitas no tenemos la respuesta, pero tenemos la visión de que tenemos que ir sumando. Aquí entramos todos y todas, tenemos que asumir la responsabilidad y seguir con terquedad. No tengo la verdad –tengo mi parte de verdad–, pero si la tuya y la mía se suman, podemos enriquecer y fortalecer el camino. Yo no lo sé todo, pero todos sabemos mucho”.

Finalmente, expresó que lejos quedaron los tiempos en que otro mundo era posible, “yo digo: otro mundo es urgente”. En ese sentido, animó a las y los asistentes a construir la paz entre todas y todos, una paz con justicia y dignidad.

Día de San Ignacio

Posterior a la charla ‘Justicia con Paz y Reconciliación’, se ofició la Eucarística por el Día de San Ignacio, ceremonia eucarística concelebrada por Javier Ávila Aguirre S.J.; Luis Alfonso González Valencia S.J., rector de la Ibero León; y Aristeo López Larios S.J., rector del Instituto Lux.

En la homilía, el padre Ávila hizo énfasis en la crisis de humanismo que se vive. “Queremos tener más, en lugar de ser más para los demás”. Dijo que el consumismo tiene la consigna de brindar “una buena vida”, la publicidad suele ofrecer juventud, elegancia, moda, seguridad y poder, aspectos que terminan supliendo los valores de la familia, de la iglesia y de la escuela.

 

 

Tiene la impresión –dijo– de que las personas son animales “racionales” hambrientas de placer y de bienestar; “es lo único que nos interesa, se nos olvida cultivar el espíritu”. Externó que es importante, en cambio, conocer y saborear la amistad, acabar con el individualismo y no olvidarnos de aspectos trascendentes como la solidaridad. “Ya basta de tanta ceguera y apatía. Para mí la invitación del Señor es a abrirnos más al otro”.

 

 

Animó a las y los asistentes a construir una humanidad más humana, “una sociedad más digna en la que nos podamos ver a los ojos y que no nos dé vergüenza decirnos cómo te quiero. Es muy fácil ser humano, es muy difícil hacerse humano. Hagamos un esfuerzo por hacernos más humanas y humanos”.